lunes, 25 de mayo de 2015

¡Gracias Totales!

Llegó como volante el año 2011 a la Unión. Más que conocido por su nombre, era por el de su hermano que jugaba por esos tiempos en Colo Colo. Nadie sabia en qué puesto y cómo iba a terminar jugando. En la defensa, teniamos de centrales a Olarra, la “Sombra” Espinoza, Leandro Delgado y a Francisco Alarcón. En el medio campo, a Braulio Leal, Gonzalo Villagra y a Martín Ligúera. No fue titular indiscutido en su primer año y no jugó en su puesto cuando agarró continuidad.

El 2012 se acomodo de central y compartió dupla con Olarra, Delgado y Ampuero. Jugo el primer semestre en esa posición, haciendo campaña en la Copa Libertadores recorada por los 8vos de final que jugamos contra Boca Juniors. Aunque en esa fase solo pudo jugar el partido de ida en La Bombonera, por la inolvidable patada que le pegó a Juan Roman Riquelme y la merecida pero justificada roja que se ganó.

El segundo semestre, con una gran calidad de jugadores en el plantel, la Unión perdió en Talcahuano el titulo. En ese torneo de Clausura, ya ganada la posicion de volante, con el 5 siempre en la espalda, recuerdo particularmente un golazo de taco a Colo Colo, cuando jugaba Francisco Prieto al arco. Se empezaba a ver su forma de juego: un fútbol clasico, de levantar la cabeza, mirar alrededor y tocar hacia adelante cuando lo acompañaba Vecchio o Mauro Diaz. Desde ahi, un inamovible del medicampo.

Pilar del plantel campeón, se convirtió en la mejor dupla de volantes del torneo con Gonzalo Villagra, vigas sobre las cuales se movia el equipo titular. Claro está esto cuando se lesionan ambos y viene el bajón futbolistico que nos cuesta perder el partido contra O´higgins y soltar la punta. Se nos iba el torneo, pero se recuperaron a tiempo. Claramente por su puesto no era de hacer goles, pero convirtió el 0 a 1 en el arco sur del Nacional contra la U. Esta campaña mostro su mejor nivel de todos los años. Se terminó de ganar el respeto y la admiración de la hinchada. Un caballero del balonpie, en la Copa Chile de ese año es sancionado con ocho fechas de suspensión por una pelea con Cristian Alvarez.

El ultimo partido del Transicion 2013 lo jugó con la jineta, pero su calidad de jugador y persona se demuestra cuando se la entrega a Villagra una vez que entra a la cancha. Gambo pita el final del partido. Somos campeones y Scotti celebra con la bandera de Uruguay colgada del cuello y con su hija en brazos.

Me gusta el fútbol más clasico, no tanto lujo, sino que más control y toque. Un jugador que reciba y tenga visión amplia de la cancha. Que sea capaz de levantar la cabeza y mirar, de tocar y recibir al tiro, que esta siempre mostrandose en la salida y que no pierde la pelota facil cuando esta en sus pies. Un jugador que pueda jugar a un nivel bajo, pero que no haga un partido malo. Cosas distintas.

Se va Diego Scotti de la Unión. He tenido idolos, jugadores que me gustan mucho o jugadores con los que me ha dado simplemente pena que no sigan en Unión. Este es un caso de tres que se me vienen al tiro a la mente. Curiosamente los otros dos son jugadores que se fueron a la UC. Primero el “Tati” Buljubasich, cuando luego de la gran campaña del 2004 cuando perdimos la final en Calama, se fue a la UC e incluso logro el record de arco invicto. Ese debe haber sido mi primer idolo. El segundo caso fue el del “Chiky” Cordero. Era idolo en la Union, mostraba un gran nivel de juego, digno de selección, pero luego del torneo en que quedamos eliminados en semifinales contra O´higgins, cambió de club. El Coto podría ser otro caso, pero no se fue a otro club sino que se retiro en la Union, tal como se lo merecía.

Probablemente lo que me pasó con los casos antes mencionados, fue lo que sintieron los hinchas que vieron jugar a Honorino Landa cuando se fue a Audax o con el Coto Sierra mismo cuando estuvo en Colo Colo. Pero bueno, es la historia del fútbo, y de eso se trata.

Debe ser el jugador que mas tiempo estuvo en el fondo de pantalla de mi telefono. Me compre su camiseta del 2014 y un bolso con su nombre. Me tomé dos fotos con él: una en el asado de socios cuando celebramos la septima corona y la ultima el año pasado, junto con mi sobrino Agustín. Por ultimo, tuvo la amabilidad de sumarse al saludo de cumpleaños para mi polola, junto con otros jugadores del actual plantel.