Diario de la época
El
Chileno: La otra oposición a Balmaceda
El diario “El Chileno”, de carácter conservador, ligado a la
Iglesia, no apoyó al Poder Ejecutivo. Así como varios de esa época que estaban
en la misma posición, tuvieron que ver censuradas sus publicaciones hasta
pasado el conflicto.
Por Tomás Guíñez
La
Guerra Civil de 1891 que enfrentó al Poder Ejecutivo contra el Poder Legislativo,
apoyados en el Ejército y la Armada respectivamente, no solo contó con estos
respaldos. Al lado del Congreso se contaba también con un poder que por esas
décadas estaba en su etapa de profesionalización y que además sumaba fuerzas
paulatinamente hasta llegar a ser lo que es hoy: La prensa.
Los diarios, censurados durante el enfrentamiento, a través de sus
relatos sobre el conflicto que terminó con la dimisión de Balmaceda antes y
después de esta, nos dan una clara aproximación de lo que fue el conflicto. Las
publicaciones del periódico “El Chileno”, relacionado muy de cerca con la
Iglesia Católica, cuyo núcleo estaba en los Conservadores, contrincante del
oficialismo liberal, dan cuenta de ello, siguiendo la cronología de las
noticias sobre cómo se cubrió este evento.
Los diarios, censurados durante el enfrentamiento, nos dan una clara aproximación a través de sus relatos sobre el conflicto antes y despues de la dimisión Balmaceda. Las publicaciones del periódico “El Chileno”, relacionado muy de cerca con la Iglesia Católica, cuyo núcleo estaba en los Conservadores, contrincante del oficialismo liberal, dan cuenta de ello, siguiendo la cronología de las noticias sobre cómo se cubrió este evento.
Parte de la estructura general de este diario, son tres columnas
por páginas, incluyendo secciones en las demás planas, tales como “prensa”, en
la que añade los titulares de los otros medios de la misma línea. En estas, en
su gran mayoría en las tres de la primera página y en parte de la segunda, las
noticias de la guerra tienen su espacio.
Publicaciones relacionadas con antecedentes de la Guerra Civil se
encuentran desde las ediciones del día 28 de diciembre. Rafael Vial, uno de los
escritores del diario, titula dos veces en tres días un artículo con “La
Dictadura”. Ahí, en el primero de ellos, critica al Presidente diciendo: “En la
historia de las naciones paganas y cristianas Balmaceda da por primera vez el
ejemplo de una dictadura que es castigo y amenaza para los hombres laboriosos”.
Complementa más adelante agregando que “por primera vez en nuestra historia lo
que propiamente se denomina Gobierno, siendo en verdad desgobierno, ofrece el
ejemplo de perturbar todos los servicios públicos (…)”.
En el artículo del día subsiguiente, Rafael Vial usa un adjetivo y
califica directamente a Balmaceda de “funesto” y lo critica respaldándose con
cifras: el país estaría en una mejor posición al haber evitado un mal uso de
los fondos públicos, cercanos a los 70 millones de pesos e impedido el
crecimiento de la deuda externa a cerca de 5 millones, concluyendo que cada
hora que pasa, hace más fuerte la desgracia.
Si bien una parte del Ejército apoyó al Ejecutivo, la primera
edición del año, 1 de enero de 1891, trae en su portada una entrevista a un
soldado del ejército, llamada “Cartilla Patriótica del Soldado”, donde se deja
ver la crisis del sistema presidencialista y el predominio del Congreso, consecuencia
directa de la guerra. Ante cada pregunta, se da cuenta del claro
posicionamiento de este soldado hacia el lado de los congresistas, declarando
que sin este poder no se puede gobernar y calificando de dictador al presidente
si no cumple con el más mínimo mandato.
La edición siguiente a la comentada, trae en toda su primera plana
y gran parte de la segunda, un “Manifiesto de S. E, el Presidente de la
República a la Nación”. Esta es la primera vez que Balmaceda se expresa por el
medio y hace alusión a que se encuentra sin ley de presupuesto aprobada,
diciendo exactamente que “Hoy día 1º de enero de 1891 me encuentro gobernando a
Chile en las mismas condiciones que durante todo el mes de enero y parte de
febrero de 1887; sin ley de presupuesto y sin que se haya renovado la ley que
fija las fuerzas de mar y tierra”. El manifiesto no termina ahí. La
continuación sigue en la edición del día siguiente, también ocupando las tres
columnas de la primera plana y solo una de la segunda.
Seguido al final del manifiesto del entonces presidente, el
periódico en la sección “prensa” agrega los comentarios de los otros diarios. En
ella se puede leer que todos los matutinos expresan su oposición a las palabras
de Balmaceda y aluden al término “dictadura”.
Pero
el titular que confirma el inicio del conflicto se publica el día 7 de enero y
dice en la columna de al medio: “LA REVOLUCIÓN EN CHILE”. Esta sería la última
edición con circulación diaria hasta el miércoles 2 de septiembre, cuando en la
fecha de aquella edición sale “de jueves 8 de enero a miércoles 2 de
septiembre”, evidenciando la censura a la que se expuso el periódico y por qué
sería la otra oposición al Presidente en este conflicto. Ante tanto tiempo y
acontecimientos ocurridos, esa edición da cuenta de todo lo que no se contó en
tiempo real, como las batallas -Placilla y Concón- que se vivieron durante el
periodo que no circuló.
Característico de los tiempos finales del enfrentamiento, son los titulares
que expone el diario junto con la forma, usando mayúsculas y signos de
exclamación en todo lo relacionado a su favor. Así como en letras grandes en
comparación a las demás, en la segunda plana, sale el titular de la noticia
sobre el presidente que asume: Jorge Montt. Incluso en la misma edición pero en
la primera página, el uso de la exclamación para dar cuenta de la victoria del
lado legislativo: “¡GRACIAS A DIOS!”. Aún más, el primer párrafo del texto
también se escribe entre signos de exclamación, dando clara muestra otra vez de
la línea editorial a la que está pegada “El Chileno”: “¡Gracias a Dios que tras
largo tiempo de insoportable tiranía ha brillado de nuevo la libertad del
pueblo chileno!”.
Uno de los hechos más significativos que dejó la Guerra Civil, fue
el suicidio del Presidente Balmaceda. A pesar del contenido y tema de la
noticia, el titular incluye nuevamente el adjetivo de “tirano”, contando en el
primer párrafo lo que había sucedido. Más avanzado el cuerpo de la noticia, los
adjetivos no faltan y siguen calificando al presidente con palabras como
“infeliz” o al describir como odiosa su vida.
La otra oposición contra la que tuvo que luchar el Poder Ejecutivo
viendo la posición que jugó “El Chileno” en la Guerra Civil de 1891. Textos
cargados de opiniones, adjetivos y juicios en contra de Balmaceda lo hacen
posicionarlo así, a la par con el Poder Legislativo. Este diario posteriormente
cerraría y un conflicto como este, con censura a la prensa, no se dejaría ver hasta
la dictadura de Carlos Ibañez del Campo.
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